domingo, 5 de marzo de 2017

Tiflins, Dioses y Diablos.

Para el que me conoce no es ningún secreto que mi mundo favorito de fantasía son los Reinos Olvidados, un mundo cuyo primer contacto fue a través de un primo mío jugando al AD&D, se compro el vademecum de campaña y jugamos en el fantabuloso continente de Faerun, más adelanten otro primo mío me paso cierta trilogía de libros que narraban las aventuras de un drow que era especial, tan especial que era buena persona a diferencia del resto de su raza conocidos por ser crueles, despiadados, taimados al servicio de una Diosa sádica, pero esta entrada a mi blog no va sobre el archiconocido Drizzt D´Ourden del escritor R.A. Salvatore, a partir de estos libros me convertí fan de ese mundo y empece a coleccionar libros de dicho de mundo (no todos claro porque uno no tiene todo el oro del mundo) todos los libros de Salvatore, las andanzas de Elminster de Ed Greenwood, la saga de los arpistas de Elaine Cunningham, aunque paso al tiempo y la bonanza  de la literatura fantástica en castellano se acabo, de reinos solo llegaban los libros del elfo oscuro (y desgraciadamente ya ni eso), después llego la cuarta edición a d&d y con la hecatombe de reinos olvidados pusieron el mundo patas arriba y lo mandaron a la mierda (para un servidor y otros más) pero otra vez volvió a pasar el tiempo y con el llego la quinta edición del juego de rol el cual puso los reinos en su sitio, el caso es  que acompañando esa vuelta a la normalidad Wizard of the Coast saco una saga de libros de varios autores llamada The Sundering, el primer libro era sobre Drizzt y para mi fue de obligada  lectura, el resto de libros que acompañaban la saga no les preste mucha atención.

¡Yo te maldigo cuarta edición!

Por curiosidad me leí los tres primeros, el segundo trataba sobre Máscara el dios de los ladrones y el latrocinio en general y su elegido,no estaba nada mal, pero el tercero me llamo la atención hablaba sobre el elegido de Asmodeus el Diablo más poderoso que había alcanzado la divinidad al comerse la  esencia divina de Azuth deidad de los lanzadores de hechizos caído en desgracia en la saga conocida como Spellplague (Plaga de hechizos), el elegido era una tiflin warlock llamada Farideh nada del otro mundo pero lo que era curioso es que tenía una gemela que era guerrera y ambas eran hijas adoptadas de un dragonido o saurio (dragonborn en inglés) y eso me choco, la historia me gustaba la autora Erin M. Evans había logrado engancharme y darle un soplo de aire fresco a mis lecturas sobre fantasía.

El Libro que me descubrió a esta gran escritora
y tercero de la pentalogía.
No me acabe el libro porque un amigo averiguó que había dos más, así que como habréis deducido me puse a leerlos para poder así acabar el tercero que lo tenía a medías y me encantó quería más y la autora estaba dispuesta hacerlo porque había planes para un cuarto libro (e incluso un quinto).

Hace unos días me leí el último,huelga decir que me ha encantado el final que le ha dado a la historia,no es un final cerrado,pero tiene la pinta que sobre los personajes no volverá a escribir en mucho tiempo (y eso si lo hace) así que desde aquí si os gusta la fantasía de reinos os animó a que les deis un ojo,aunque os advierto que están solo disponibles en inglés y parece ser que el amante de la fantasía en España a parte de juego de tronos, el nombre del viento y la producción nacional no tiene más y con esto me despido hasta la próxima entrada...nos leemos en la siguiente demencia.

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