Con paso firme y decidido Sindaris y sus compañeros de viaje se acercaban cada vez más a su destino, el pueblo de Puerta Norte, ya había pasado una decana y media desde que aceptaron tanto ella como sus compañeros aquel encargo en la ciudad Sembiana de Daerlun, unos mercaderes buscaban aventureros dispuestos para ir a un pueblo situado entre la frontera de Cormyr y el actual protectorado de Netheril la nación comerciante de Sembia, ella acepto el trabajo viendo en él la oportunidad de comenzar su carrera como aventurero, después de mucho entrenamiento y las enseñanzas de su maestro, ya había dominado la mayoría de aspectos marciales de la carrera del guerrero, solo le faltaba algo que su maestro no podía proporcionarle, la experiencia.
Según sus cálculos al amanecer estarían ya en Puerta Norte, se sentó cruzando sus piernas en el improvisado campamento que habían hecho ella y aquellos que habían sido contratados aparte de ella para dicho trabajo, no parecía muy complicado tenían que dar con el paradero de un miembro de la cofradía de mercaderes que les había contratado que misteriosamente llevaba un mes sin dar señales de vida, no parecía nada fuera de lo normal, y normalmente no habría aceptado un trabajo tan simple, pero la paga era buena y le hacía falta el dinero, se despojo de su yelmo mostrando su rostro, tenia la piel pálida, ojos de color esmeralda y un cabello de color castaño recogido todo en rastas, sus orejas redondas pero acabadas de forma puntiaguda revelaban un origen elfico del cual estaba orgullosa en cierta medida, se permitió unos segundos de relajación mientras se quitaba la pesada coraza de placas y observo al resto de sus compañeros, Maquiavelo el mago (y el único humano del grupo) estaba usando su arte para crear llamas en unos cuantos troncos que trajo Molonis, un Tiflin bastante desconcertante del cual uno no podía saber en que estaría pensando, algo oscuro debería tener y no lo pensaba Sindaris por su demoniaco linaje (ya que los Tiflin eran el resultado de las relaciones entre demonios y otras razas, normalmente humanos) pero aquello era algo que a la reservada y algo tímida semielfa apenas le importaba, mientras cumpliera con su cometido a la hora de hacer el trabajo su manera de ser y forma de comportarse apenas le quitaban el sueño.
El otro tiflin del grupo era Belenus el cual siempre estaba leyendo o apuntando cosas, era seguidor de Oghma la deidad del conocimiento y por Tempus que si cumplía con su cometido de recabar información, había algo en él que en cierta manera le recordaba al pueblo gentil del cual ella también descendía, al contrario que Molonis el no poseía los típicos cuernos que poseen la mayoría de los tiflin simplemente tenia una cola acabada en punta de flecha, colmillos en los dientes y unas orejas puntiagudas, también poseía un color de piel bastante moreno, creyó recordar que le comento mientras viajaban que tenia ascendencia elfica entre su familia, aunque ella simplemente escuchaba, Sindaris apenas participaba de motu propio en las conversaciones, por último vio al restante miembro de su grupo, Eihan Golondrios un explorador elfo de piel pálida como la suya y de un largo pelo de color azabache, venía de cazar la cena, acompañado por su compañero animal un enorme tigre el cual parecía estar bastante bien entrenado, después de dar cuenta de su cena se puso cómoda y se durmió, no hubo necesidad hacer guardias puesto que Golondrios dijo que a él no le hacía falta.
Retomaron su camino al día siguiente y por fin divisaron a lo lejos lo que podía ser la villa de Puerta Norte, les había costado cerca de 12 días llegar, pero lo habían logrado. Se encontraban delante de las puertas, la villa estaba rodeada por una muralla que la protegía de las incursiones de las tribus de trasgos que habitaban por la zona las cuales solían ser comunes en épocas de migraciones de animales, tanto ella como sus compañeros se dieron cuenta de que no había guardias ni en las inmediaciones de la puerta ni por el resto de las murallas.
- Esto parece bastante raro, voy a rodear la villa - dijo Golondrios, y se marcho con tigre, al cabo de 20 minutos volvió a aparecer, el resto de compañeros que estaban sentados en el suelo (excepto Sindaris) se levantaron al verle volver.
- No hay ningún guardia ni en las murallas ni en los alrededores -
- Es bastante raro - dijo Maquiavelo
- Uno de nosotros debería entrar y abrirnos la puerta - sugirió Belenus
Golondrios se ofreció ha hacerlo puesto que era el más ágil de grupo o por lo menos Molonis que podría rivalizar con él apenas sugirió hacerlo él, Golondrios se escupió en las manos y se puso a trepar por la muralla, apenas le costo trabajo alguno y llego a lo alto de la muralla.
- Ahora mismo os abro - grito a sus compañeros el explorador
Conforme bajaba por las escaleras vio que la villa de Puerta Norte estaba en el más absoluto silencio y apenas se detectaban signos de vida, llego hacía donde estaba la puerta la cual tenia una enorme madera situada entre dos clavijas de enorme tamaño, parecía bastante pesado, pero Golondrios estiro un poco y empujo, conforme comenzó su tarea su cara se puso de todos los colores hasta que sintió un agudo dolor en su espalda.
- argh...- gimió el elfo
Parecía que había hecho un mal movimiento y su espalda se lo había recriminado, pero ignorando el dolor termino de empujar del todo la madera y pudo abrir a sus compañeros.
- ¿Cómo es que te ha llevado tanto tiempo? por cierto te veo la cara muy morada - dijo Belenus
Golondrios le miro con mala cara, y se acerco a acariciar a su tigre, el cual parecía algo preocupado por él, una vez dentro del pueblo miraron a su alrededor, parecía un pueblo fantasma, una enorme avenida separaba la villa en dos mitades, en el centro había un pozo y al final de la avenida una enorme casa, Molonis y Sindaris fueron a inspeccionar las casa por separado, mientras que Maquiavelo y Golondrios se dirigieron hacía la enorme casa, por su parte Belenus fue hacía el pozo.
Después de una hora, se reunieron todos en el centro de la villa, que es donde se encontraba el pozo y a la vez estaba Belenus.
- No había rastro alguno de gente en las casas - dijo Sindaris
- Yo tampoco encontré nada - dijo Molonis
- El edificio ese grande parece ser el Ayuntamiento, pero la puerta estaba cerrada y la cerradura rota - dijo el mago
- Por mi parte he descubierto que el agua de este pozo es de color negro y esta espesa, aparte de que huele bastante mal - explico Belenus a la vez que mostraba el contenido de un cubo que había sacado el de agua
- Si huele bastante mal - coincidió con él Golondrios - Creo que será lo mejor que vayamos al Ayuntamiento y tratemos de encontrar alguna pista, que nos lleve a decir que ha pasado con la gente del pueblo - acabo por decir Golondrios
Coincidieron con él todos y se dirigieron a la enorme casa que destacaba sobre el resto de humildes casas que componían Puerta Norte, para su pesar vieron que no había manera alguna de abrir la puerta y que en el primer piso todas las ventanas tenían rejas y estaban cerradas. Molonis empezó a caminar alejándose del grupo y vio algo que le llamo la atención había una ventana abierta en el segundo piso, viendo un árbol cercano que estaba algo próximo al edificio y no se lo pensó dos veces corrió hacía el árbol y usándolo como apoyo salto dando una voltereta hacía el segundo piso de la mansión, se sujeto perfectamente con la pared e intento trepar, mientras el resto de sus compañeros se dirigieron hacía él, después vieron divertidos como Molonis intento trepar hacía le ventana pero se apoyo mal de una pierna y se escurrió hacía abajo dándose un golpe en las rodillas, con lo cual sus compañeros se rieron divertidos, lo cual ofendió sobremanera al tiflin pero lo ocultó participando de las risas de sus compañeros, Sindaris se puso a trepar y cuando rebaso al tiflin le dedico una sonrisa, Molonis para sus adentros pensó Zorra, Golondrios siguiendo el ejemplo de la guerrera semielfa, trepo también y saludo al tiflin cuando le rebaso, una vez más Molonis pensó para sus adentros Débil, una vez arriba Sindaris aseguro la zona, estaban en una habitación que por los muebles que contenía parecía ser la habitación del alcalde del pueblo, por su parte Golondrios saco una cuerda y la ato a la pata de una mesa y la tiro por la ventana, por la cual tanto Maquiavelo como Belenus subieron por ella, una vez arriba todos menos Molonis, Belenus sonrió a Molonis y le acercó la cuerda para que pudiera subir por ella, Molonis una vez más pensó Creido.
Después decirle a su tigre que no se alejara mucho de la zona, el grupo inspecciono la habitación, la cual estaba a oscuras, pero a todos excepto al mago no parecía importarle mucho, Maquiavelo musito unas palabras y de su bastón surgió una luz que ilumino la habitación, Molonis vio unos papeles revueltos, y vio uno que le llamo la atención, después de leerlo lo dejo donde estaba sin más, Golondrios se dio cuenta de ello, y se acercó a donde el tiflin había dejado el papel que había leído, en él se leía lo siguiente:
Las desapariciones no hacen más que aumentar, todo es bastante extraño y no puede ser obra de los trasgos puesto que hace meses que no sabemos nada ellos, para colmo de males hace meses que no se sabe nada de Leben el mago que vive en un torreón al norte de aquí, voy a intentar enviar una expedición para pedir ayuda a los sacerdotes de Kelemvor que hay en el pueblo de Aguas Sinuosas.
Golondrios informo a sus compañeros del contenido del texto, los cuales decidieron que tendrían que seguir investigando puesto que la persona a la que habían venido a buscar no tenían rastro alguno de ella, con cuidado Sindaris con escudo en un mano y espada en la otra, abrió la puerta, y vieron lo que parecía ser un enorme pasillo con una alfombra de color rojo en el suelo, había varios retratos y bustos a ambos lados de la pared, hacía la izquierda parecía que había unas escaleras que iban para abajo y la derecha había dos puertas una al fondo y otra a la izquierda, Golondrios se fue a la izquierda ya que quería abrir la puerta de abajo e intentar traer su mascota para que pudiera rastrear alguna pista, por su parte el resto del grupo se fue hacía la derecha, Maquiavelo se dio cuenta de que había unas manchas en la alfombra de algún líquido oscuro que se había secado hace tiempo, el rastro seguía hacía la puerta de la izquierda, con cuidado Maquiavelo usando uno de sus hechizos empujo y abrió la puerta e ilumino su interior, vieron un cuerpo tendido en el suelo y lo que parecía ser un niño agazapado cerca de él en cuclillas.
Sindaris entro la primera y le hablo al niño
- ¿Hola? ¿Te encuentras bien muchacho? -
no hubo respuesta alguna, con lo cual Maquiavelo vio un libro tirado en la habitación y entonando otro hechizo movió el libro con su mano izquierda y lo tiro hacía el crío, el cual al recibir el golpe se dio la vuelta, y gimió como una rata, mostrando una cara demacrada de color verdosa y unos dientes amarillentos y llenos de sangre.
- ¿Por los dioses que criatura es esta?- dijo Sindaris
Rápidamente y sin apenas perder la compostura Belenus hizo unos gestos con su mano se la llevo a la boca y soplo, de su boca salieron unos extraños símbolos que se dirigieron a la criatura los cuales se metieron por sus orejas, al cabo de unos segundos la criatura comenzó a moverse.
- Maldición mi magia no le afecta, debe tratarse de un muerto viviente - dijo Belenus
Al escuchar esto, Molonis se dio la vuelta y sin que nadie se diera cuenta se fue siguiendo el camino que había seguido el elfo, por su parte con una gran determinación Sindaris se acerco al zombie y de un tajo le cerceno la cabeza acabando con su desdichada no-vida, una vez solucionada la amenaza más inmediata Maquiavelo se acercó al cadáver y encontró un sobre lacrado con el símbolo de los mercaderes que los habían contratado.
- Hemos encontrado a nuestro hombre - informo Maquiavelo a sus compañeros
- Será cosa entonces de buscar a Golondrios e informarle - dijo Belenus
Mientras los tres se iban de la habitación, Molonis se encontró a Golondrios que subía apresuradamente por las escaleras.
- No sigas, el piso de abajo esta lleno de criaturas agresivas y locas, me están pisando los talones -
Sin más premura y al reunirse con Golondrios e informarles este de la numerosa turba de muertos vivientes que se les avecinaba, se metieron en la habitación por la que habían entrado, Sindaris empezó a poner objetos en la puerta para ganar tiempo y pudieran escapar de tan temibles criaturas, Molonis salió por la ventana y tranquilamente comenzo a descender con cuidado esta vez viendo donde ponía las manos, por su parte Golondrios hizo un nuevo nudo, puesto que había recogido la cuerda antes y comenzó a bajar, cuando de repente el nudo se deshizo y cayo al suelo de mala manera, lo cual provocó una sonrisa a Molonis el cual ya se encontraba en el suelo al lado del tigre del explorador.
Los Zombies empezaron a aporrear la puerta, Maquiavelo le pidió la cuerda a Golondrios pero este estaba todavía conmocionado de la caía que había sufrido, Molonis sonriente le lanzo la cuerda al humano el cual la ato apresuradamente a al pata de la mesa y comenzó a descender, al cabo de unos segundos y antes de que Belenus pudiera hacer algo el nudo se volvió a deshacer y esta vez fue el turno del Mago de dar con sus huesos en el suelo, Molonis oculto su sonrisa, estaba disfrutando como nunca de lo que estaba viendo, Belenus no se quiso arriesgar y trato de descender apoyándose en los ladrillos para intentar bajar, pero fue inútil, se apoyo mal y también beso el frío suelo, esta vez a Molonis casi se le escapa la risa pero lo disimulo tapando con su mano su boca, por su parte Sindaris con una absoluta calma bajo apoyándose bien en cada sitio y no tuvo problema alguno, Molonis pensó que la semielfa era una zorra bastante afortunada lo cual era algo para tener en cuenta.
Sin pensárselo dos veces salieron de la villa, una vez en un sitio en el que se encontraban seguros y se habían curado de las caídas sufridas, descubrieron que el contacto de los mercaderes había entregado las mercancías, pero esto no hizo más que despertar mas dudas en el grupo, por mayoría y siguiendo a Golondrios se fueron en busca de la torre del mago de la zona, a ver si el podía aclararles algo.
Llegaron a la torre, lo primero que les llamo la atención fue que no había puerta alguna, había una ventana en lo alto, pero después de la experiencia anterior en Puerta Norte, ninguno tenia ganas de escalar y trepar, afortunadamente para ellos Molonis encontró una entrada, un conveniente hechizo de ilusión ocultaba una entrada al resto de personas que anduvieran por dicha zona, una vez dentro observaron una destartalada habitación con bastante polvo, y demás baratijas de mago, Golondrios vio unas cajas que le llamaron la atención, poseían el logo de los mercaderes que les habían contratado, una de ellas estaba abierta, pero vacía de contenido alguno, así que Golondrios con ayuda de su espada abrió una de las que estaban cerrada encontrando en su interior numerosas redomas y frascos de cristal, rellenos de líquidos de distintos colores, ni Maquiavelo ni Belenus pudieron saber de que se trataba, algo relacionado con la alquimia, pero no tenían ni idea, vieron que unas escaleras subían hacía arriba así que con Sindaris en primer lugar se dirigieron hacía arriba, una vez en lo alto del todo se encontraron con una puerta, la cual no estaba cerrada, con mucho tacto y en sigilo, la semielfa abrió un poco la puerta, vio lo que había dentro y seguidamente la cerró.
- ¿Que has visto? - pregunto el elfo expectante igual que el resto de sus compañeros
Sindaris trago saliva y dijo - Un enorme dragón de color verde - y seguidamente comenzó a bajar hacía abajo, tras oir esas palabras todos se fueron hacía abajo apresuradamente, excepto Molonis que se quedo allí arriba.
Golondrios y el resto de hechiceros se encontraban afuera discutiendo cual sería su próximo movimiento a seguir, mientras que Sindaris algo preocupada por ver que Molonis no volvía, subió de nuevo por las escaleras, llego hasta arriba, abrió la puerta con cuidado y vio un tranquilo Molonis rebuscando y mirando por la gran sala donde se encontraba el dragón, el cual no parecía inquietarle lo más mínimo, Molonis se dio cuenta de la presencia de la semielfa y haciéndole un gesto de que le siguiera le mostró un diminuto cristal refulgente en una pared próxima a donde estaba el dragón, el tiflin saco un pañuelo de su bolsillo y cubrió el cristal, con lo que de repente el dragón desapareció y en su lugar apareció un anciano atado de pies y manos, amordazado y con una extraña diadema en su cabeza.
- No era más que una simple ilusión - dijo sonriente el tiflin mostrando sus colmillos a la vez que hacía una reverencia a la semielfa quitándose su sombreo de Ala ancha y revelando unos cuernos pegados a su cabeza levantados la final en unas afiladas puntas, Sindaris haciendo caso omiso de las chanzas del gracioso tiflin se dirigió al exterior donde se encontraban el resto de sus compañeros y les informo de lo ocurrido, una vez estando todo el grupo arriba del torreón, Maquiavelo liberó al viejo mago que parecía estar controlado por la diadema que tenía en la cabeza, le interrogaron pero anciano tejedor de hechizos se encontraba bastante cansado, después de tomar un brebaje que tenía en una estantería cercana, se presentó como el mago Leben, decía no acordarse de nada, ni sabía nada de la mercancía, una vez le mostraron el contenido les dijo que sin duda eran componentes para algún tipo de ritual oscuro relacionado con la nigromancia, pero que el no se dedicaba a ese tipo de arte, en un momento de la charla recordó que hacía tiempo se le presentaron dos humanos bastante sospechosos con una armadura de color oscuro, pero que era un recuerdo bastante lejano y confuso, lo cual no hizo más que plantear mas interrogantes al grupo puesto que a partir de la descripción de la armadura llegaron a la conclusión que eran Zhentarim un antaño grupo delictivo de gran poder al servicio de la deidad malvada Bane, pero que ahora eran simples mercenarios dedicados a actividades malignas, parece ser que habían dado con algo que podría tambalear los cimientos de la relativa calma de Faerun.
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ResponderEliminarMuy bueno, veo que se empieza a desarrollar un poco la historia como ocurrió, muy muy fiel, enhorabuena
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