
Con rostro serio, Icedead miraba a su alrededor mientras apuraba unos pocos sorbos de la jarra de cerveza enana que estaba degustando, hacía unas semanas que se encontraban en aquel mundo que les eran tan familiar de las partidas que jugaban en el mundo de donde provenían y dentro de lo que cabe se habían adaptado o por lo menos a sus roles en ser los personajes que interpretaban, y que ahora asumían su manera de ser tanto física como psíquicamente, el y sus dos compañeros se dirigían hacía Aguas Profundas, con la esperanza de encontrar al resto de sus compañeros e intentar salvar el mundo aunque para ser sinceros Icedead no pensaba demasiado en ello, añoraba sin embargo su colección de robots de miniatura y su guitarra eléctrica, suspiro y siguió acabando su cerveza, algo inquieto puesto que su compañero Olpar el halfling pícaro no había vuelto todavía de su "paseo nocturno" y temía que eso les ocasionara problemas.
Se abrió la puerta de la posada donde se encontraban y Icedead alzo la mirada con la esperanza de ver a su pequeño amigo, pero no fue así, un grupo de campesinos algo alegres entraron a trompicones, miro a Evendur el otro de sus compañeros que estaban con él que había acabado de beber tres cervezas, miro nuevamente a los recién llegados y pensó que esta noche sería también "movidita" como las anteriores, afortunadamente los campesinos fueron a unas mesas un tanto alejadas de donde se encontraban él y Evendur, el tiempo siguió pasando hasta que se abrió nuevamente la puerta, entro por ella una figura menuda la cual portaba una capa de color negra con una capucha que le cubría por completo la cabeza, miro a ambos lados, como si buscará a alguien, miro en la dirección donde se encontraban Ice y Evendur y se dirigió hacia allí con paso ligero, Icedead le miró y suspiro una vez más, se le había acabado la cerveza, se moría por fumar un cigarillo y la llegada de Olpar no auguraba nada más que problemas.
- Je je je, bueno chicos ya he acabado mi asuntillo -
- ¿No te habrán seguido? - inquirió Evendur
- ¿Acaso pones en duda mis habilidades de evasión y pasar desapercibido? - dijo Olpar fingiendo una cara de tristeza
- Bueno, espero que sea lo que sea que hayas hecho, no haya sido nada llamativo - suspiro Icedead mientras pedía a una de las mozas de la Posada donde se encontraban otra jarra de cerveza
Evendur por su parte se puso a darle mordiscos al muslo de pollo, que era lo único que quedaba de toda la copiosa comida que habían pedido y cuya totalidad había consumido el bárbaro, el halfling pidió una copa de vino, la noche fue siguiendo con relativa tranquilidad, hasta que la puerta de la posada nuevamente se abrió pero esta vez fue de manera violenta y abrupta, todo el mundo dirigió su mirada en la puerta y por ella entraron cuatro personas todas con un uniforme negro, Icedead temió que fuera la milicia local, pero una rápida observación le dio a entender que no tenían nada de ser la agentes de la ley, por la manera en que rapidamente la taberna y los parroquianos se quedaron callados, debían ser los matones a sueldo de algún mafioso local, miro a Olpar y este al ver la mirada de su compañero le evito la mirada, una vez más estaban metidos en un lío. Los cuatro matones entraron en la taberna, el posadero corrió presuroso a atenderles.
- Buenas noches señores, en que puedo ayu...- el más grande de ellos no le dejo acabar la frase, le agarro del cuello y con una gran fuerza lo arrojo a la barra
El que parecía el líder de ellos, se dirigía al centro de la taberna, agarro una de las sillas, la cual un temeroso campesino dejo libre, se subió a ella, se aclaró la garganta y dijo
- Algún idiota o excremento de troll del pantano, ha robado en la casa del jefe Regdar, si alguno sabe algo y no quiere volver a casa sin dientes de menos, ya esta tardando en decir lo que sabe - dijo amenazadoramente, mientras mostraba las cicatrices que poseían los músculos de sus brazos
Dos de sus compañeros se apostaron en la puerta para que a nadie se le ocurriera escapar, a la vez que uno saco una enorme maza y el otro unas nudilleras metálicas que lentamente puso en sus puños, el tercero de ellos que fue el agredió al posadero saco dos enormes cuchillos mientras miraba lascivamente a unas asustadas camareras, las cuales no permitía socorrer al insconciente posadero.
Todas las miradas se dirigieron hacía la mesa donde se encontraban los tres compañeros, el líder de los matones se dirigió hacia la mesa con unos pasos tranquilos que denotaban confianza y seguridad.
- Es la primera vez que os veo por aquí - dijo mirando de reojo a Olpar el cual parecía algo nervioso
- En efecto, llegamos hoy al mediodía - le respondió un tranquilo Icedead
- ¿Pensáis quedaros mucho tiempo? -
- No la verdad es que no -
- No sabréis nada de un pequeño hurto que ha tenido lugar esta noche -
- No, la verdad es que no, ¿Evendur tu sabes algo? -
El bárbaro negó con la cabeza mientras engullía el faisán que había pedido antes de la llegada de los matones
- Y vuestro diminuto amigo, ¿sabe el algo? -
- ¿Olpar? - preguntó despreocupado Icedead, pero se dio cuenta de que el halfling no estaba, parecía como si se hubiera volitizado.
- la madre que lo parió ya se ha vuelto a fundir con las sombras el jodió ratero este - dijo en sus pensamientos Icedead
- Esto lo deja cla.....- no acabo la frase, Icedead desenvaino su espada larga y decapitó de un tajo limpio al matón
Toda la parroquia de la taberna se quedo estupefacta mientras el cuerpo del matón caía al lado de su cabeza y empezaba a manar un reguero de sangre, las camareras pegaron un grito y salieron corriendo hacía la cocina, el de los cuchillos exclamo con horror.
- ¡Capitán! -
- ¿Capitán?- dijo Icedead
- ¿Grumñam? - dijo con la boca llena Evendur mientras se levantaba de la mesa a la vez que agarraba su maza a dos manos
Olpar salió de las sombras y apuñalo al con sus dagas al portador de los cuchillos y este cayo al suelo sin vida, los hombres que estaban en la puerta salieron al ataque a la vez que dijeron que una gran recompensa habría para aquel que devolviera lo robado al jefe Regdar de 200 monedas de oro, lo cual hizo que todos los parroquianos sacarán armas (Icedead se preguntó más tarde de donde las habrían sacado) y se pusieran a atacarles, Evendur redujo la cabeza a pulpa con un mazazo a otro de los matones que parecían ser milicianos comprados por el jefe mafioso, Icedead por su parte paro con su espada al que llevaba la maza, y de un puntapié lo mando hacía atrás lo cual aprovecho Olpar para asestarle una puñalada en los riñones, uno de los campesinos lanzo una antorcha a Evendur el cual la cogió al vuelo y la lanzo a la barra.
- Evendur...no.....- dijo demasiado tarde cuando la barra empezó a arder, por el contacto de las llamas, el alcohol y los trapos para limpiar de la barra, al ver el fuego el caos que ya de por sí había reino en la posada y los parroquianos se fueron derechos a la puerta, y para su pavor vieron que estaba cerrada amén de estar la cerradura rota, unos cuantos intentaron matar a los tres aventureros, pero encontraron la muerte, Evendur entro en furia y empezó a repartir golpes a diestro y siniestro, mientras el diminuto Olpar, asestaba puñaladas donde nadie se lo esperaba.
Icedead vio que esto se les iba de las manos y les dijo a sus compañeros que se dejaran de matar y que había que salir de aquí, lo cual no supuso ningún problema ya que no tenían oponentes, no había más que cadáveres, mesas y sillas rotas en que otrora fuera una bulliciosa posada.
- Vayamos arriba haber si hay alguna salida -
Subieron arriba siguiendo Olpar y Evendur a Icedead, encontraron una ventana y saltaron por ella, Icedead pensó que no fue una buena idea máxime cuando el bárbaro de 150 kilos cayo encima de él con todo su equipo.
- A ver si haces regimén gordo bárbaro de mierda - dijo un magullado Icedead
- Eh, no estoy gordo, estoy fuerte como Cartman - le respondió un ofendido bárbaro
- A todo esto, ¿Por que saltamos por la ventana y no nos fuimos por la puerta trasera que había en la cocina, que fue por donde salieron las camareras? - pregunto un distraído Olpar que había caído la suelo sin apenas mayor dificultad.
Evendur y Icedead se miraron el uno al otro, después miraron al halfling y luego miraron la posada que estaba en llamas.
- Anda calla y salgamos de aquí, que todo es por tu culpa - dijo Icedead
- Cierto esta ya es la...¿Cuarta posada? - dijo un pensativo Evendur mientras seguía sus compañeros a las afueras del pueblo.
- Si solo fue un paseo de nada - dijo un tímido Olpar
- Si ya...- suspiro Icedead
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